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¿Quién fue su descubridor de Kuélap? cuál es su importancia turística y cultural

Joya arqueológica y principal atractivo turístico de Amazonas celebra el 181 aniversario de su hallazgo científico

Por Luis Zuta Dávila

Consolidado como uno de los principales atractivos del Perú, comparable con Machu Picchu y cuya visita es recomendada por destacadas publicaciones internacionales de viajes y turismo, el complejo monumental Kuélap celebra hoy el 181 aniversario de su descubrimiento científico. Ocasión para conocer detalles de este acontecimiento histórico y relievar la importancia cultural y turística de esta joya arqueológica de la región Amazonas y del nororiente peruano.

A continuación, repasemos detalles sobre la ubicación, características e historia, así como la importancia de esta majestuosa construcción pétrea de la civilización Chachapoya, que viene cosechando reconocimientos mundiales que la comparan con Machu Picchu y que recomiendan visitarla por lo menos una vez en la vida.

Ubicación

El complejo arqueológico monumental Kuélap se ubica en la cima del cerro Barreta, en el valle del río Utcubamba, jurisdicción del distrito de Tingo, provincia de Luya, departamento de Amazonas.

Abarca una superficie de 136 hectáreas y cuenta con declaración oficial de Patrimonio Cultural de la Nación, mientras que la llaqta o fortaleza de Kuélap, comprende 5.3 hectáreas de extensión y es uno de los cinco monumentos que integran el complejo arqueológico.

Para llegar a este imponente monumento hay que recorrer alrededor de 70 kilómetros en dirección suroeste desde la ciudad de Chachapoyas, capital del departamento de Amazonas, y ascender unos 3,000 metros sobre el nivel del mar. Su altitud es mayor que Machu Picchu, que se encuentra a 2,340 metros sobre el nivel del mar. El clima de la zona es cálido durante el día (26°C a 35°C) y fresco por la noche, con períodos de lluvias durante los meses de diciembre a abril.

Construcción

Según los investigadores, los chachapoyas iniciaron la construcción de Kuélap durante el período Intermedio Tardío (1100 a 1450 d.C.) y estuvo en funcionamiento durante este período y el siguiente, Horizonte Tardío, tiempo en que vivieron bajo el dominio de los incas del Cusco.

El sometimiento a los incas terminó en 1532, cuando el español Diego de Alvarado, luego de la conquista de los incas, desplazó a todos los pobladores de este sitio y alrededores hacia una nueva ciudad, siguiendo una política de control que consistía en movilizar y reunir a la población conquistada en nuevas ciudades llamadas “reducciones de indios”, ubicadas en zonas bajas de los valles y de fácil acceso.

El principal material para la construcción en Kuélap son los bloques de piedra caliza canteada sin pulimento que presentan distintas calidades de acabados, siendo los más elaborados los destinados a las construcciones ceremoniales.

Descripción

Kuélap está formada por dos gigantescas plataformas artificiales superpuestas, sobre las cuales se levantó una urbe que abarca una extensión aproximada de 450 hectáreas. En general, y vista desde el aire, su forma asemeja un ala de ave alargada con orientación norte-sur con medidas aproximadas de 584 metros de largo por 120 metros de ancho en promedio. Según estiman algunos especialistas, en su construcción se habrían utilizado 25 millones de metros cúbicos de material.

Los muros de contención que forman las plataformas antes mencionadas dan la impresión de ser una gigantesca muralla que protege este sitio, dado que en algunos trechos alcanza los 30 metros de altura, impresión reforzada, además, por la presencia de elementos arquitectónicos identificados como puestos de vigilancia, un torreón y tres estrechos ingresos, dos de ellos orientados hacia el este y el tercero hacia el oeste.

Los antedichos ingresos son unas largas rampas excavadas al interior de las plataformas que tienen la peculiaridad de tener forma de embudo, con un ancho inicial de 3 metros en la parte exterior angostándose paulatinamente hasta los 70 centímetros en la salida interior, obligando de este modo al ingreso de sólo una persona a la vez, lo que ha sido entendido como una medida de control y defensa.

Dentro de sus murallas, Kuélap alberga 505 viviendas, la mayoría de ellas de planta circular. Fuera de la ciudad se construyeron al menos 198 viviendas más, sumando en total más de 700 edificaciones.

A Kuélap se le puede considerar como una ciudad fortificada pues está construida sobre elevadas plataformas con altos muros de piedra y estrechos accesos. Su interior está dividido en dos grandes sectores, uno bajo y otro alto que corresponden a las dos plataformas que la forman en donde se ubican la mayoría de las viviendas las mismas que están organizadas alrededor de patios. El sector alto es el más pequeño y contiene a las viviendas mejor construidas y por ello ha sido considerado como el área de habitación de la aristocracia de Kuélap.

Además de las viviendas llaman la atención por sus singulares características arquitectónicas otras estructuras conocidas hoy en día como “El Tintero”, “El Torreón” y “El Castillo”.

“El Torreón” está construido sobre la segunda plataforma, la más alta. Es una estructura de 7 metros de alto a la que se le asigna una función defensiva y desde donde se tiene una inmejorable vista panorámica de los alrededores. En los alrededores los Chachapoyas construyeron más “fortalezas” y recintos que aún están en plena investigación y muchas incluso están cubiertas por la espesa vegetación y en zonas difíciles de acceder.

Descubrimiento científico

Luego de su abandono obligado con la conquista española, la existencia de Kuélap fue ignorada oficialmente hasta 1843, debido a lo poco accesible de la zona que es boscosa, nubosa y lluviosa. Sin embargo, el 31 de enero de ese año, el juez de Chachapoyas, Juan Crisóstomo Nieto, al realizar una diligencia en la zona pudo admirar su grandeza guiado por lugareños que ya conocían el sitio arqueológico. Este hecho puede ser considerado como el “descubrimiento” de Kuélap.

Después del hallazgo por parte del juez Crisóstomo, fueron varios los investigadores quienes se interesaron en explorar la fortaleza. Entre ellos destacan Adolf Bandeliar, quien llegó a la zona en 1893, y expedicionarios franceses como Louis Langlois, quien visitó Kuélap en 1933, y también los esposos Reichlen, quienes trabajaron en el sitio arqueológico en 1950. Los dos primeros sostuvieron que Kuélap no era una fortaleza, sino un lugar fortificado que servía como refugio a los habitantes en caso de emergencia.

En 1972, el arqueólogo peruano Arturo Ruiz Estrada se dedicó a estudiar la alfarería del complejo, cuyos hallazgos dejó plasmados en el libro “La alfarería de Kuélap: tradición y cambio”. En este texto, el autor plantea una cronología relativa sustentada en miles de fragmentos de alfarería hallados en el lugar y que se correlacionan con los períodos de la historia como el Intermedio Temprano, Horizonte Medio, Período Intermedio Tardío, Horizonte Tardío e incluso el periodo Colonial.

De igual modo, Luis Alfredo Narváez Vargas se dedicó por varias temporadas a indagar en la estructura y fue así como, en 1986, hizo una detallada descripción arquitectónica y el primer plano completo y más conocido del sitio. Pero ha sido Federico Kauffmann Doig, antropólogo, arqueólogo e historiador peruano, quien más tiempo se ha dedicado a investigar, no solo el complejo, sino también la cultura chachapoya.

Importancia cultural

Kuélap constituye la mayor expresión arquitectónica y el mayor vestigio del progreso cultural de la nación Chachapoya, que surgió en el valle del río Utcubamba alrededor del año 800 d.C. y que estuvo conformada por un conjunto de curacazgos, organización política prehispánica que tiene como gobernante al curaca.

En 1999, Kuélap fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Gobierno peruano. Asimismo, ha sido inscrito como parte de los Sitios Chachapoyas del Valle de Utcubamba en la Lista Indicativa para ser considerado como Patrimonio Mundial de Unesco.

A nivel regional, constituye un testimonio valioso de la cultura Chachapoya y también un elemento importante de los medios de vida de las comunidades alrededor del mismo.

El legado de los Chachapoyas, además del imponente Kuélap, se expresa en muchos monumentos a lo largo del río Utcubamba, como Olán, Yalapé, Purunllacta o Monte Peruvia, Gran Vilaya, Vira Vira, Karajía, Gran Pajatén y Leimebamba, entre otros. Sobre el nombre Chachapoya, el religioso y cronista español Blas Valera decía, en el siglo XVI, que derivaba de los vocablos “Sacha” que en castellano quiere decir bosque y “phuyu”, que significa nube.

Atractivo turístico

La majestuosidad de Kuélap con su belleza arquitectónica, envidiable vista y geografía, llama la atención del mundo al ser considerado como uno de los destinos más “cool” por prestigiosas publicaciones internacionales como The Wall Street Journal y The New York Times que la incluyen en sus listados de los mejores destinos para visitar, conocer y disfrutar en el mundo.

Por su parte, Lonely Planet, publicación especializada en viajes y turismo, recomienda visitar Kuélap al destacar su deslumbrante e imponente arquitectura que la convierte en una auténtica joya turística del norte peruano y una excelente alternativa a Machu Picchu.

“Kuélap se encuentra en los planes de muchos viajeros nacionales y extranjeros deseosos de vivir una experiencia de aventura sin precedentes. Y vaya que así lo sienten quienes llegan a esta ciudad amurallada, de envidiable belleza arquitectónica, levantada sobre una montaña rodeada de nubes que le confieren un mágico escenario”, enfatiza Lonely Planet al resaltar que la ciudadela amurallada es uno de esos lugares que hacen que un viaje al Perú sea
tan memorable.

Teleférico

Desde marzo del 2017 se puede llegar con mayor facilidad al monumento arqueológico de Kuélap gracias al teleférico, el primero que opera en el Perú, reduciendo el tiempo de traslado, a pie en aproximadamente tres horas por una trocha de 32 kilómetros, a solo 20 minutos.

Gracias al teleférico y el incremento de vuelos desde Lima se ha vuelto más accesible la visita a este complejo arqueológico cuya construcción, obra la civilización Chachapoya, es más antigua que Machu Picchu, edificada en el
siglo XV d.C.

Restauración y conservación

Luego del colapso de una parte de la muralla perimétrica sur del sector Fortaleza, ocurrido en abril de 2022, que obligó a un cierre temporal de las visitas a Kuélap para ejecutar un plan de restauración y conservación, los trabajos registran actualmente un importante avance en el reforzamiento de los apuntamientos de madera instalados en la llaqta, el mejoramiento de caminos dentro del complejo monumental, así como en las investigaciones arqueológicas.

Asimismo, se registra un avance del 80 % en el reemplazo del sistema de drenaje de la zona sur de la llaqta de Kuélap y un porcentaje similar de impermeabilización de recintos y espacios abiertos.

También se ejecutó el reemplazo de techos del osario y del templo mayor, dos de las estructuras más importantes dentro de la llaqta de Kuélap, a fin de protegerlas de las lluvias. Además, se instalaron dos casetas de vigilancia y control en los exteriores de la llaqta de Kuélap, las cuales reemplazaron a las estructuras bastante precarias que existían para dicho fin.

Otra intervención importante es el acondicionamiento e instalación de un nuevo techo en el Parador Turístico-Centro de Visitantes de Malcapampa, que se encontraba en un estado deficiente desde hacía varios años. Igualmente, se realizó el acondicionamiento de cobertura de protección en el acceso 1 de la llaqta.

Del mismo modo, se culminó con el servicio de confección e instalación de barandas en el sendero del Parador Turístico-Centro de Visitantes de Malcapampa hacia la llaqta.

Igualmente, se realizó el mejoramiento de la cobertura del espacio de espera frente al acceso 1 de la llaqta; se dio mantenimiento del sistema eléctrico y fotovoltaico de las instalaciones del complejo arqueológico; se instaló el cerco perimétrico frente al acceso 1 de la llaqta; se realizó la limpieza y mantenimiento de las cunetas de evacuación pluvial entre el Parador Turístico y la llaqta, a fin de mitigar el impacto del fenómeno El Niño en esta zona.

En 2023 culminaron los trabajos de mejora y mantenimiento del jardín botánico y del orquideario en el Parador Turístico, así como el mantenimiento y ampliación del pozo séptico; el mejoramiento y ampliación de los servicios higiénicos; y el acondicionamiento de la réplica de la casa Chachapoya con maniquíes con vestimenta típica.

Actualmente se viene implementando señalética, paneles informativos e interpretativos en el complejo arqueológico. Son ocho paneles interpretativos y más de 20 señales informativas referidas a direcciones y distancias, teniendo en cuenta que la distancia entre el Parador Turístico y la llaqta es de aproximadamente 1,4 kilómetros.

Más de 10,000 visitantes

En agosto de 2023, la llaqta o fortaleza de Kuélap fue parcialmente reabierta al turismo con una capacidad limitada de visitantes en función a las necesidades de conservación y seguridad, previa evaluación de los entes competentes en temas de riesgos y la elaboración-aprobación de un protocolo con reglas claras para los usuarios.

A la fecha son más de 10,000 los visitantes a Kuélap y la capacidad continuará limitada este 2024. En setiembre de 2023 se inauguró el sistema de venta virtual de boletos de ingreso mediante el cual los visitantes y agencias de viaje pueden realizar sus reservas de una manera más adecuada y directa mediante tuboleto.cultura.pe.

El costo para ingresar a la llaqta durante este año es de 20 soles la entrada general, 10 soles para estudiantes de educación superior universitaria y/o técnica, y 2 soles para menores de edad.

El tiempo de recorrido en la llaqta se mantiene en 45 minutos por grupos de 12 personas más el o la guía de turismo.

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